Iglesia de San jose

El terremoto del 2 de febrero de 1736 arruino la primera iglesia de la Compañía de Jesús en esta ciudad. Los Jesuitas, en pleno apogeo en esa época quisieron reemplazar su primitiva iglesia por un magnifico templo pues disponían de los fondos suficientes para hacerlo. Trajeron al lego profeso de la compañía arquitecto alemán Simón Shenherr, pero ya encontró plantados los cimientos de la nueva iglesia de una construcción muy sólida y costosa y sobre los cuales levantó la iglesia. de orden jónico. y que es el templo que tuvimos hasta el terremoto del 31 de marzo de 1983. Este templo había sido planeado con dos torres, pero cuando fueron expulsados los Jesuitas en 1767 faltaba por construir una.

La planta corresponde al tipo seguido por los Jesuitas en la América; nave central y capillas laterales, cubiertas con bóvedas de medio cañón. El crucero se realza con hermosa cúpula dotada de linterna. Apilastrado jónico con capiteles dorados con festón enguirnaldado (propio de la mano de Sehenherr). Las pilastras se coronan con trozos de entabla-mento sobre los que se apoyan los arcos. Entre los pilares del crucero hay espacios achaflanados, abiertos con hornacinas. rematadas por cornisas mixtilíneas que albergan a los Evangelistas en bulto rompiendo la tradición de colocarlos sobre las pechinas.

Merece especial mención la sacristía, por ser característica dcl maestro Shenherr, sostenida por una enorme columna central de donde parten cuatro arcos que a su vez sostienen el pavimento de la cámara superior. En la misma sacristía está el lavamanos, sobre pilastras y que también muestra el arte del maestro alemán.
Las portadas de las sacristías son el tercer detalle del estilo de Shanherr con molduras que son reemplazadas del estilo renacentista. Según Santiago Sebastián, tanto la portada como el lavamanos son los dos monumentos mas barrocos del arte colonial en Popayán.

Los retablos del crucero datan de 1756 y son los mas antiguos del templo fueron construidos por un tallista anónimo de origen quiteño a quien Sebastián bautizó como “Maestro de 1756”. Para la reconstrucción de este templo después del terremoto de 1736, la marquesa de San Miguel de la Vega, doña Dionisia Perez Manrique, dio cuarenta mil pesos.

En la torre se colocaron seis sonoras campanas. El ladrillo para la reconstrucción se fabricó en el llano de Pandiguando y la cal fue traída de las minas de la hacienda de los Cerrillos, de propiedad de la Compañía de Jesús, en ese entonces. Lamentablemente estos materiales resultaron de baja calidad y la iglesia se sostuvo hasta 1983 debido a los cimientos que tenia con abundantes barras de hierro.

Entre las imágenes de gran valor de este templo esta la de Nuestra Señora de Loreto, el Cristo de la Buena Muerte, la de San Felipe Neri, traída de Nápoles.
La iglesia de la Compañía a raíz de la demolición de la catedral en 1785 por el peligro que implicaban, funcionó como Vice-Catedral. Esta iglesia como todas las de Popayán fue riquísima en ornamentos y joyas que fueron expropiados y saqueados por Nariño. El terremoto de marzo de 1983 causó gravísirnos daños al templo de San José fue la más afectada de todas por el colapso total de los techos.

 
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