Iglesia San Agustin

Este templo ya existía en el siglo XVIII, aunque muy deteriorado de tal manera que con el terremoto de 1736, quedo arruinado
Con el legado de Jacinto Mosquera, y el aporte de diez mil pesos de la marquesa de San Miguel de la Vega dos de los mejores filántropos que ha tenido la ciudad en toda su historia, se logro la reconstrucción del templo, que estuvo a cargo al parecer del maestro Cuasí.

Entre las iglesias de Santo Domingo y la de San Agustín existe una gran afinidad, mucho mayor en los primeros tiempos, ambas tienen capillas laterales con techumbre sobre vigas de madera en pendiente, muros monumentales cuadrados, de ladrillo; la nave central también con vigas expuestas. Lamentablemente a San Agustín le hicieron reformas posteriores no afortunadas que le hicieron perder su severidad, la que conserva mucho mejor Santo Domingo a pesar de haber sufrido también algunas modificaciones. De todas maneras en los dos templos se puede pensar que el estilo y la construcción tuvieron la misma autoría.

En cuanto al portalón, no fue terminado por Causi y posiblemente data del siglo XVII. Es completamente diferente al de Santo Domingo, lo mismo que los dos camarines.
Los terremotos del 16 Y 17 de noviembre de 1827 arruinaron nuevamente el templo y la obra del camarín quedo terminada en 1834. La torre se terminó de reconstruir en 1836 y el techo de la nave central se terminó en 1846. El pórtico fue cambiado dos o tres veces en el siglo pasado. El actual data de 1858 y tiene 4 columnas.
El templo tiene varios retablos, aunque menos majestuosos que los del Carmen y la Encarnación, por la menor altura. El mas interesante es el de Jesús Nazareno o de las Caídas, con un sillón de enorme valor artístico. También el del Cristo, imagen quizá la mas valiosa de entre todos los cristos de la ciudad y quizá la más antigua, probable-mente de mediados del siglo XVI.

Las imágenes de la Magdalena, San Juan Evangelista, El Amo Jesús, son de origen español. Las de El Señor Caído, los Azotes y el Perdón son de origen quiteño. También hay una imagen de San José. La imagen de la Virgen de los Dolores, de origen español. es, con la del Eccehomo, las más veneradas en la ciudad (siglo XVIII). Singularmente bello el expositorio de plata repujado, donado por Pedro Agustín de Valencia en 1759. Perteneció a Santo Domingo. El pulpito también tiene valor por su intento de asemejarse en algo al de San Francisco. La custodia es una de las más bellas joyas del arte colonial. El águila bicéfala, que aparece en varios retablos de otros templos de la ciudad recuerda el blasón austriaco. Data de 1763, elaborada por Antonio Rodríguez y Álvarez
En el terremoto del 31 de marzo del 83 este templo sufrió deterioros aunque nunca de la magnitud de San Francisco y San José.

 
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